La compraste como inversión y lleva meses vacía
Te la vendieron con una proyección de rentabilidad. Nadie te dijo cómo se consigue el inquilino, y resulta que esa parte quedó de tu lado.
Tu oficina tiene su propia página desde el primer día, con su metraje, su cuota y tu precio. La compartes por WhatsApp y el interesado te escribe a ti.




