Cómo empiezas
Dices cuál es tu oficina
El número de la unidad, cuánto pides y el WhatsApp por donde te escriben. Con eso queda a tu nombre y ya puedes ponerle fotos y precio.
Queda publicada de una vez, con el precio que pusiste. Si quieres bajarla, es un toque desde tu panel.
Publicar mi oficinaY de ahí en adelante, tú decides
- 1
Tu oficina se publica en el momento en que la reclamas
No hay cola ni aprobación de por medio: el precio que pusiste queda visible y tu enlace listo para compartir. La puedes esconder otra vez cuando quieras.
- 2
Tú pones el precio y las modalidades
Por horas, por días, mes a mes o con contrato. Las que no quieras usar, las dejas en blanco.
- 3
El interesado te escribe directo a ti
A tu WhatsApp. Nadie se mete en la conversación y el contrato es entre ustedes dos.
- 4
El dinero nunca pasa por nosotros
El canon te lo paga tu inquilino, a ti. No hay nada que liquidar ni a quién reclamarle después.
Si ya tienes tu aviso en Marketplace, no lo quites
Marketplace tiene gente buscando y nosotros todavía no. Sería absurdo pedirte que cambies lo que ya te trae interesados. Lo que proponemos es otra cosa: deja el aviso como está y pégale el enlace de tu oficina. El aviso consigue el clic; la ficha hace el resto.
El precio deja de tener letra chica
Los avisos del edificio dicen un número sin aclarar si incluye administración. Con una cuota de más de doscientos mil, la primera conversación empieza con una corrección. La ficha separa canon, administración y servicios, con la cuota real del reglamento.
Dejas de contestar lo mismo veinte veces
Cuánto mide, en qué piso, si está amoblada, si hay parqueadero, si se puede por días. Ya está respondido en la ficha, y en tu panel tienes esas respuestas armadas con los datos de tu oficina para mandarlas de un toque.
El enlace no envejece
Si cambias el precio, cada copia del aviso que ya mandaste por WhatsApp quedó vieja. El enlace muestra siempre lo vigente, y no se entierra a las dos semanas.
Sabes qué pasó
Marketplace te dice cuánta gente vio el aviso y nada más. Acá ves las visitas, las solicitudes y la fecha de cada una.
Y nadie te captura al interesado en la puerta
Esto es lo que ningún aviso suelto puede hacer. Cuando alguien pregunta por tu oficina, queda sellado a ti por sesenta días: si vuelve a escribir por otra unidad del edificio, o si termina arrendando otra, el crédito sigue siendo tuyo. Solo funciona si las oficinas están en un mismo lugar.
Si en dos semanas no te sirvió, quitas el enlace y no perdiste nada. No hay nada firmado ni de qué salirse.
Lo que no hay
Se dice acá porque son justo las cosas que uno esperaría encontrar en la letra chica.
- Exclusividad. Puedes ofrecerla también por tu cuenta o con quien quieras.
- Permanencia. La despublicas cuando quieras, con un toque y sin avisar.
- Comisión. No cobramos por esto.
- Plata de por medio. El canon va directo de tu inquilino a ti.
